viernes, 25 de diciembre de 2009

Ella es única

Pagar 200 mangos por un buen culo, mas el telo y alguna cerveza, para terminar solo en la cama con el mismo vacio de siempre. Las putas no te abrazan después de acabar. Se cambian y se van.
Después que te echas ese polvo sentís asco. ¿Con cuántos tipos se habrá encamado esta noche?
Descubro mi mediocridad, pensar que, la tenía a ella, mi mujer, la que amé hasta la locura. Pero ya no está. La perdí por calentarme con una puta denigrada que no vale nada, una trola sucia y asquerosa que no tiene la capacidad de ganarse la vida sin entregar su cuerpo, pero ella no tiene la culpa.
Lo sé, soy un patético, un pelotudo, que no supo darse cuenta de lo que tenía hasta que la perdí.
La extraño, ella es única y sé que nunca habrá otra mujer que me ame así, te amo, amo tu locura
...Y yo creí que me iba a tirar un buen polvo con esta puta, pero fue una porquería.
El mejor sexo lo tenes haciendo el amor con la mujer que amas, porque lo que sentís después de acabar, nunca lo sentirás con otra, esos orgasmos donde me quedaba sintiéndote mientras me acariciabas la espalda, esas noches de calor y de invierno, dormirme sintiéndote, abrazándote, despertarme y tenerte en la cama, desayunarnos, escuchar música, verte linda y despierta acomodando la ropa, que me cocines lo más rico, que me hipnotices con el magnetismo de tus ojos mientras saboreamos la comida. Tu sonrisa, esa que te guardabas por largos ratos porque nunca supe pedirte perdón.
Mi orgullo, es odio.

martes, 22 de diciembre de 2009

Enrique Syms

“El corazón del universo late aquí donde, por suerte, todo está perdido. Aquí la guerra ha terminado y el guerrero vencido puede descansar. Aquí la sabiduría no existe y el sabio puede ignorar. Aquí el amor es una carta que las miradas jamás se escriben. Aquí podés abandonar tu libreto porque el teatro está vacío. Aquí podés hacer dormir tus planes porque el vacío ilumina lo único que hay: nada. (...) Estás aquí, donde todo te resulta gratis porque el sol se quema a sí mismo como un bonzo que se suicida por tristeza. Donde las sonrisas siempre terminan en puñaladas. Donde la noche miedosa deja corretear el misterio hasta que la maldición del día lo ilumina con sus preguntas. Aquí, donde los locos han esposado esposas al esposo, donde han madreado hijos para padrearlos, donde envejecen niños para que adulteen; en este colegio de atrasados mentales, donde el ángel aprende a leer y escribir las leyes que prohíben volar. Aquí, amigo, donde compartimos lo que nos robamos, donde mentimos lo que ignoramos. Hacia aquí venimos. Donde no esperamos a nadie ni nadie nos vendrá a buscar. Aquí, donde vos sos el único brillo que nadie podrá percibir.” Enrique Symns

Habitación 23

Admitilo hermano, nos falta mucha pasta para lograr manejar los hilos de este manicomio.
¿Quién te crees que sos? Yo, soy el director y tu serás siempre el telonero que corre por los pasillos buscando su medicina. Un shock eléctrico para este cuerpo que cae en el claustro de la habitación 23.
Estás solo, recordando, quién fuiste...
La señora del Abasto se acordó aquella tarde para llevarte un pedazo de misericordia, rezó por tus ojos perdidos y la asesinaste.
¿Sabes para que vine hoy? Para recordarte cuantos dias te quedan.