sábado, 29 de mayo de 2010

Otro vacío

Escribir para tapar otro bache, escribir para enloquecer otra vez, un poco más, solo, en el encierro de esta habitación húmeda que me espía. Sé que hay ojos en todas las esquinas, voces esquizofrénicas que me perfilan el camino del error.


Taparé con la tierra otro agujero, enterraré mis recuerdos.

Ella, se dio cuenta que debía alejarse.

Yo, la sigo buscando en mi deseo, la perfilo en el aire, la recuerdo. Pero nada sirve, no encuentro su perdón. Ella se aleja y yo me convierto en una sombra, tirando humo por la boca, en el mismo vacio de siempre.

Y si te tuviera ahora, juro no volver a lastimarte.

domingo, 4 de abril de 2010

Voces internas

Mientras la locura me sorbe en tragos vacíos, me recuesto en mi cama y fumo un cigarro pensando. Quisiera penetrar en tu mente ahora mismo, que mis palabras te resuenen. Pero malgasto mi tiempo sin hacer nada. Escucho una melodía, intento que mi atención se centre. Estoy disperso recordando, lo que me dijiste.

domingo, 14 de marzo de 2010



Te perdí y ahora me doy cuenta, que sos lo mejor que existe, sos única, mujer.

sábado, 6 de febrero de 2010

Plaza

Me senté en un banco, en ésta plaza y hablé con las estatuas. Les conté que tenía que darme cuenta de lo que hice. Remediarlo. No puedo salir.
Veo esas pastillas, no sé si tomarlas, ya no sé si el agua es agua y no veneno, ya no se si esta pesadilla es cierta o es solo mi locura, siento la impotencia de no poder escapar de este encierro. No sé cuál es la realidad, pero cuando sentía que estabas ahí conmigo, todo volvía a su tranquilidad y los días eras distintos, y presentí convertirme en un loco de un pasillo, en un hospital, en una habitación que es un pabellón de locos perdidos sin casa, sin nadie, esos que me hablan y yo estoy en otro mundo, estoy pensando en ella. Me molestan, me molesta que me hablen y no entender lo que dicen, los odio y me odio a mi mismo, yo soy ellos. Yo soy su creador.

domingo, 10 de enero de 2010

Sobre la locura.

Te diste cuenta de quien eras, abriste la puerta de tu manicomio. ¿Dónde estoy?
En la habitación 24. Estas esperando que alguien se acuerde de tu existencia.
¿Vas a llorar otra vez? Tu gran debilidad fue creerte invencible. Sabes que todo fue una gran mentira y no pudiste sostenerla ni un día más. Quisiste escapar, y ahora estas lejos de todo. Estás encerrado viendo todos los días la misma ventana donde nadie pasa y ella es una pregunta. ¿que estará haciendo ahora?
Pero no te preocupes, que afuera seguro está pensando en vos.
Yo te pienso a cada minuto, mujer, deseo esas noches donde eras mi reina, y te quedabas dormida sobre mi pecho mientras acariciaba el suave tacto de tu hombro. Me despierto en este encierro maldiciéndome, no tengo nada más que mi ropa, mi cuaderno y una lapicera que a veces escribe líneas y luego las borra. Y aspira líneas y descubre que es veneno, locura, perdición y lo repite convencido y la amo, la deseo su aroma, su aliento, el gusto de su boca, su lengua y la saboreo pensado, que si la tuviese ahora, no podría dejar de besarla, lentamente, sentirte mía, mujer, que me sientas entero y te recuerdo mujer esas piernas, esos pechos, tus formas moviéndose en mi cuerpo, te seo, quiero salir de este cuarto y encontrarte, quiero que estés conmigo, necesito verte, ahora y no puedo salir, la mandíbula se traba, escupo, respiro, siento furia, fuego y tormenta. Llueve.

Ella

Soy tu consciencia. Vos sabes, bien adentro, lo que hiciste. Lo que pasa es que no te remuerde, ya perdiste la capacidad del arrepentimiento. Te quedaste solo, completamente solo. Sos vacío.
Sé que te ahogan esos días en los que te encerrás en la oscuridad de tu cuarto recordando lo que perdiste. Ella te amaba como ninguna otra supo ni sabrá hacerlo, te dió un hogar, paz, tranquilidad, te dio su vida entera, pero la arruinaste, la destruiste. ¿Valió la pena?
De vez en cuando miras otras mujeres e intentas llamarle la atención, pero ninguna será como ella. Y en la cama con otra lo único que disfruta es tu ego de saber que podes estar con cualquier mina, pero ya no sentís nada. Cualquier mujer no es ella. La extrañás, su piel, el aroma, su sexo, las hormonas de su piel despertándome el deseo más puro y natural, pero ya la perdiste, buscas sus ojos en otras caras estas, ardiendo en deseo y te haces una paja pensando en ella, para no terminar en cualquiera.

Yo no sos nadie. Solo en vos pienso.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Ella es única

Pagar 200 mangos por un buen culo, mas el telo y alguna cerveza, para terminar solo en la cama con el mismo vacio de siempre. Las putas no te abrazan después de acabar. Se cambian y se van.
Después que te echas ese polvo sentís asco. ¿Con cuántos tipos se habrá encamado esta noche?
Descubro mi mediocridad, pensar que, la tenía a ella, mi mujer, la que amé hasta la locura. Pero ya no está. La perdí por calentarme con una puta denigrada que no vale nada, una trola sucia y asquerosa que no tiene la capacidad de ganarse la vida sin entregar su cuerpo, pero ella no tiene la culpa.
Lo sé, soy un patético, un pelotudo, que no supo darse cuenta de lo que tenía hasta que la perdí.
La extraño, ella es única y sé que nunca habrá otra mujer que me ame así, te amo, amo tu locura
...Y yo creí que me iba a tirar un buen polvo con esta puta, pero fue una porquería.
El mejor sexo lo tenes haciendo el amor con la mujer que amas, porque lo que sentís después de acabar, nunca lo sentirás con otra, esos orgasmos donde me quedaba sintiéndote mientras me acariciabas la espalda, esas noches de calor y de invierno, dormirme sintiéndote, abrazándote, despertarme y tenerte en la cama, desayunarnos, escuchar música, verte linda y despierta acomodando la ropa, que me cocines lo más rico, que me hipnotices con el magnetismo de tus ojos mientras saboreamos la comida. Tu sonrisa, esa que te guardabas por largos ratos porque nunca supe pedirte perdón.
Mi orgullo, es odio.